Education

How the Census Impacts Education

Learn how your neighborhood’s children will be affected for the next 10 years

 

If you need a reason to participate in the Census, here’s a big one: Education for your community. And not just today, but for the next decade and beyond.

“The Census is a constitutional mandate that requires us to count the population every 10 years,” says Edward Flores, an Associate Professor of Sociology at UC Merced. “It’s the most reliable tool for measuring population and how and where to invest public money for infrastructure. If one neighborhood is shrinking and one neighborhood is growing, we need to know that so we more adequately support areas that need it.”

Kids on playground EquipmentThis is especially critical, says Flores, in the Central Valley, which has one of the highest poverty rates in California, along with the lowest rate of high school graduation, the highest rate of unemployment and the lowest median income. It also has 11% of the state’s population but only 3% of philanthropic dollars.

“These are markers of extreme disadvantage,” he explains. “So, for people not to be counted would further weaken the valley. An undercount would further disadvantage an already disadvantaged area.”

“The Department of Education gives grants to local schools, Title I funding, but it also improves teacher qualifications and supports English language acquisition.”

Census figures will, for example, determine where schools will close, where schools will be built, how many teachers will staff each school, and where school district boundaries will be drawn. But there are also more subtle impacts.

“The Department of Education gives grants to local schools, Title I funding, but it also improves teacher qualifications and supports English language acquisition,” Flores says. “It provides special education grants, special education preschool grants, special education infant grants. So working parents, very young children and children with special needs are going to suffer the most if there is an undercount.”

Finally, Flores points out other federal agencies also rely on the Census count, including those that provide health clinics, assistance to people with disabilities and — perhaps most important — nutrition. “The USDA (U.S. Department of Agriculture) issues food stamps and funds school breakfast and lunch programs,” he says. “Poor children don’t have the resources to get enough or healthy food and rely on these programs, which impact their school performance.”

Por el bien de los niños

Censo importante para la educación

 

Como muchas madres, Cassandra Gutiérrez desea lo mejor para su hija Arixsandra “Ari” quién actualmente tiene dos años y vive con sus padres en Vallejo. Eso, naturalmente, incluye una bíen fundada educación.

“Siempre pienso en el futuro de mi hija”, Gutiérrez, Subdirectora de campo de Comunidades para una Nueva California Fondo Educativo, o Communities for a New California Education Fund (CNC), dijo recientemente.

Cassandra Gutierrez
Cassandra Gutiérrez y su hija Arixsandra recientemente visitaron un patio de recreo en Sacramento. La niña y sus padres seran contados en el Censo 2020. “Todos, desde los recién nacidos a los más mayores, tienen que ser contados”, o sus comunidades perderán fondos federales, Gutiérrez dijo.

Sabiendo que el Censo 2020 puede beneficiar la trayectoria academica de Ari — desde el pre kínder hasta la universidad — su familia decididamente quiere ser incluida en el conteo nacional del primero de abril.

El Censo determinará la distribución de más de $700 mil millones en fondos federales cada año durante la próxima década – fondos para jardines infantiles, nuevas escuelas, universidades, carreteras, hospitales y otros proyectos.

“Todos, desde los recién nacidos a los más mayores, tienen que ser contados.”

Además de alistar a su esposo José y a Ari para el Censo, Gutiérrez y CNC están educando a miles de residentes en el Norte y Sur del Condado de San Joaquin para que también respondan al Censo, el cuál ocurre cada diez años.

Desde julio de 2019, CNC ha conversado directamente sobre el Censo con más de 45,000 familias, por medio de un escrutinio y bancas telefónicas.

“Nuestras familias quieren ser contadas en el Censo y creén que es su deber cívico”, dijo Gutiérrez, quién frecuentemente visita Fresno, Merced y otras ciudades del valle. “Nosotros les hemos asegurado que estaremos con ellas, ayudándoles en cada paso”.

CNC es una agencia sin lucro, con el objetivo de mejorar la vida de familias trabajadoras, principalmente en zonas rurales del estado, luchando – entre otras cosas — por politicas publicas económicas, ambientales, y sociales que sean justas para éstas familias, en su mayoria Latinas.

En lo personal, Gutiérrez dijo que ciertos programas pueden ayudar a Ari con su transición a kindergarten. Uno de estos es Head Start, un programa federal para niños de tres a cinco años, cuyo presupuesto es basado en los resultados del Censo.

“Programas como Head Start brindan a nuestros hijos recursos académicos para avanzar en sus estudios”, Gutiérrez dijo.

Un Censo completo extenderiá la misión de Head Start, el cual es especialmente necesitado en comunidades minoritarias. Aún si Ari no calificara para Head Start al cumplir tres años, es esencial que Head Start continúe, según Gutiérrez.

“Quiero que mi hija asista a una Universidad”, dijo Gutiérrez. “Valoró la educación porque yo misma me gradué de la Universidad de California en Merced (con licenciatura en Ciencias Politicas) y sé lo importante que es”.

Ella concurre con una trabajadora social de Sacramento, quien dijo: “Si el Censo nos ignora, tecnicamente no existimos”.

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